Esta enorme gorda estaba tomando el sol mientras disfrutaba de un crucero por el pacífico cuando de repente un tiburón la vió confundiéndola por una ballena.
Ni corto ni perezoso el tiburón se lanzó a darle por culo pues hacía tiempo que no follaba y ya que los tiburones tienen dos penes se tuvo que conformar con este feo cetáceo pues al no tener manos no puede cascársela.
La gorda disfrutó como nunca pues jamás ningún hombre le había follado así, con sus dos penes le inundaba todos los agujeros.
Al final se casaron y tuvieron unos hermosos peces martillo.