Este tío estaba en su casa muy cerca de la playa, cuando de pronto vio a dos jovencitas jugando con la arena y armando castillos, el se acerco a ellas y se dio cuenta que no eran tan pequeñas y el tío se calento mucho al ver a las dos putas jugando en la arena con sus bikinis tan diminutos. Las zorras también se calentaron al verlo y empezaron a besarse entre los tres, el tío las invito a su casa para pasar un mejor rato y ellas aceptaron, las dos putas se comieron la polla del tío durante toda la tarde y se fueron a sus casas llenas de leche.