La Spears pierde el pelo más no las mañas.
Se la vió hace unos días en la playa, por supuesto nunca leyendo un libro, ni en una situación de paz espiritual... sino jugueteando en ropa interior a los gritos entre las olas y con una peluca morena de dudosa calidad... lo cierto es que los fotógrafos le dieron captura con su grupete de amigas en un supuesto chapuzón espontáneo. Lo bueno es que parece estar recuperando la forma física y la alegría de vivir... era hora.


