Striptease, un arte que no decae
El striptease o danza exótica tiene un origen no determinado, algunos dicen que se inició en Babilonia, otros en América durante el siglo XX. Algunos creen que su origen está en la Biblia, donde se menciona la danza de los siete velos de Salomé dedicada al rey Herodes, rutina bailable, que se hizo recurrente en ópera, teatro, vaudeville, burlesque y cine.
La cosa es que a través del tiempo se ha ido perfeccionando y esto recibió influencias de distintos orígenes: la tradición americana, con el carnaval y el burlesque, la tradición francesa con sus locales parisinos de tableaux vivants, la británica y la japonesa que se inició con la segunda guerra.
Más baile vintage
A pesar que en sus inicios este era un arte dedicado exclusivamente a los hombres, desde la década del 70 aparecen los strippers masculinos. También por esos años surgen los strippers en clubes gays. Otra actual forma es la llamada "baile privado" o "baile de contacto", donde se logra algo más que una mirada, en algunos casos hasta se puede tener sexo con el bailarín/a.
Desde la antiguedad esta danza ha cautivado a hombres y mujeres, y más allá de las técnicas y los dotes para el baile, el fin actual por lo general, es terminar sin ropa alguna; la frutilla del postre y su objetivo final es no dejar librada a la imaginación ninguna parte del cuerpo, y abrirse al deseo, y que con el tiempo va perfeccionándose más y más.